Cómo los hábitos de sueño en la primera infancia afectan en la adolescencia

¿Sabías que el insomnio por higiene de sueño inadecuada y el insomnio conductual de la infancia son las causas más frecuentes de problemas de sueño en la adolescencia?

El cerebro de los niños, en constante crecimiento, requiere de horas de descanso de calidad para poder asimilar los múltiples aprendizajes del día a día. Del mismo modo que la carencia de calcio o vitaminas puede pasar factura a sus huesos, también la privación de sueño perjudica a su cerebro.

Los beneficios de un sueño saludable en la primera infancia

Los hábitos de sueño en la primera infancia suelen permanecer en etapas posteriores de desarrollo, como son la adolescencia e incluso la vida adulta. Está demostrado que sentar unas bases de sueño saludable le reportará a vuestro hijo beneficios más adelante.

Cuando los padres se esfuerzan en proteger el sueño durante la infancia, la adolescencia se hace más llevadera. Cuanto más duerman en sus primeros años de vida, menos problemas emocionales y de comportamiento tendrán en etapas posteriores.

Relación entre calidad de sueño y adolescencia

La duración y calidad del sueño en la pubertad tiene un impacto vital en el estado emocional y el rendimiento académico de los adolescentes. Unos hábitos saludables del sueño:

  • Modulan el comportamiento y temperamento.
  • Afectan al desarrollo socio-emocional.
  • Mejoran el estado de alerta, atención y aprendizaje.
  • Disminuyen los factores depresión, ansiedad, obesidad y sobrepeso.

Un sueño deficiente puede tener un impacto negativo en todos estos aspectos, así como provocar una mayor agresividad, falta de interés en aprender/estudiar, tristeza e irritabilidad.

La genética también juega un papel clave en el temperamento de las personas, pero es un hecho que después de dormir lo que necesitamos, nos sentimos mejor, tenemos pensamientos más positivos, viéndose reflejado incluso en nuestro comportamiento.

Una vez que el niño o adolescente presente problemas en sus estudios o comportamiento por la falta de sueño, siempre se puede solucionar:

  • Ajustando su hora de dormir.
  • Incrementando la cantidad y calidad de sueño.
  • Buscando rutinas y actividades que le ayuden a conciliar el sueño.

Nunca es tarde para ayudar a un niño a dormir saludablemente. Por eso es recomendable buscar ayuda profesional, es una herencia para el bienestar del niño y de la familia.

#dormirsaludablemente 🙂

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Gabriela García

Hola soy Gabriela, Asesora y Coach certificada del sueño infantil. Apoyo y guío a las familias a entender el sueño de sus hijos para que descubran la importancia que tiene en su salud y bienestar y puedan conseguir hábitos de sueño saludables para toda la familia.
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1 comentario en «Cómo los hábitos de sueño en la primera infancia afectan en la adolescencia»

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