Objetos de apego: ¿son buenos para dormir?

El sueño de los más pequeños es un tema que preocupa constantemente a los padres. Uno de los mayores interrogantes es si los objetos de apego son beneficiosos a la hora de dormir. En este artículo exploraremos su impacto en los hábitos de sueño de los niños.

¿Qué son los objetos de apego?

Los objetos de apego, también conocidos como «doudous», pueden convertirse en compañeros insustituibles para algunos niños a la hora de dormir. Estos elementos suelen ser ositos de peluche, mantas pequeñas o cualquier otro juguete blando que el niño elige para acompañarlo durante la noche.

A partir de qué edad se usan los objetos de apego

Es importante seguir las pautas de la Asociación Española de Pediatría (AEP), la cual recomienda no introducir objetos de este tipo en la cuna antes de que el niño cumpla un año para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

A partir de los 12 meses, los objetos de apego pueden ser introducidos con cautela. Su incorporación debe ser progresiva y siempre atendiendo a las señales que el niño nos da sobre su comodidad y seguridad.

Beneficios y precauciones a tener en cuenta

Los objetos de apego ofrecen ventajas significativas al fomentar rutinas de sueño autónomas y aportar consuelo y seguridad en situaciones desconocidas o ansiosas para los niños. No obstante, se deben tomar precauciones cruciales al introducirlos. Es esencial garantizar que el tamaño y la forma sean apropiados para la edad y movilidad del niño, evitando objetos demasiado grandes que puedan representar riesgos durante el sueño.

El objeto de apego óptimo debe ser:

  • Pequeño
  • Suave
  • Seguro
  • Lavable
  • Libre de piezas desmontables que el bebé pueda tragar. 

Su incorporación a la rutina de dormir debe ser consciente y consistente, marcando un momento específico durante el ritual nocturno, y se debe vigilar de cerca la interacción del niño con el objeto.

Otro punto importante es tener dos del mismo tipo para el niño no se quede sin su objeto de apego, por ejemplo, mientras lavan uno, o buscan el que hayan dejado olvidado. 

¿Y si no tiene apego a ningún objeto?

Cada niño es único, algunos elegirán su objeto de apego por sí mismos, unos tendrán más de uno, y otros nunca lo necesitarán. Los niños que eligen no tener apego a un objeto tendrán un desarrollo correcto al igual que los niños que si lo tienen. 

Para los niños que no tienen ningún objeto de apego, siempre puedes incorporar, si lo deseas, uno o varios a su rutina de dormir. ¡Será una forma fácil y divertida de asociar que ha llegado el momento de descansar!

¿Listo para incorporar los objetos de apego a vuestra rutina? Acompaña a tu hijo en este viaje y encuentra juntos el equilibrio perfecto para sus sueños.

Gabriela García Gonzalez
Gabriela García

Hola soy Gabriela, Asesora y Coach certificada del sueño infantil. Apoyo y guío a las familias a entender el sueño de sus hijos para que descubran la importancia que tiene en su salud y bienestar y puedan conseguir hábitos de sueño saludables para toda la familia.
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