Adaptar las rutinas de sueño después del verano

Durante el verano, las rutinas y horarios suelen cambiar o flexibilizarse para aprovechar los largos días de esta época del año. Sumado a esto, tenemos un escenario atípico por la pandemia que también ha influido en estos cambios, y que en cierta medida han hecho que el sueño se vea afectado de alguna manera como también nuestras rutinas.

Cuando hablamos de la palabra “rutina” pensamos en trabajo, rigidez y aburrimiento, pero más bien son todo lo contrario, las rutinas son funcionales, prácticas y porque no, incluso pueden ser un momento de disfrute. La repetición diaria de pautras antes de una tarea (comer, trabajar, dormir, etc.), garantiza una mejor respuesta ya que aportan seguridad y confianza. Las rutinas anticipan lo que nos espera en ese momento y nos hace estar receptivos. Otra gran ventaja de una rutina es que ayuda a crear un hábito, y para dormir, facilita enormemente que nuestros hijos asimilen y disfruten de ese momento de una manera saludable.

Estemos o no preparándonos para un nuevo año escolar, siempre viene bien retomar la dinámica que nos ha funcionado y que nos aporta la mejor calidad de sueño. Ahora mismo dormir saludablemente es lo que todos, grandes y pequeños, podemos hacer de manera natural para recibir sus múltiples beneficios.

En el caso del sueño de los más pequeños de casa, recordemos que es de suma importancia proteger su sueño tal y como hacemos con su alimentación, seguridad, afecto, y demás cuidados, porque no solo logra reponer la energía utilizada durante su día si no que evita que se irriten o se sientan hiperactivos. Por eso aquí repasaremos los mejores consejos para volver a una buena rutina de sueño.

 

Tips para retomar la rutina de sueño

  • Practicar las actividades habituales

    facilita recordar las rutinas previas al periodo vacacional. En el verano nuestras rutinas pueden llegar a cambiar, lo que conlleva a habituarnos a diferentes horarios para dormir, comer, etc., o incluso a dormir de manera diferente. Es por ello que, al volver a nuestra dinámica, a los niños les cuesta adaptarse nuevamente a sus hábitos que ya tenían en casa. En estos casos esta transición se les puede ir haciendo con objetos, sonidos, y palabras, que le recuerden nuevamente las actividades que realizaban en casa. Dependiendo si son bebés o ya mayores, es recomendable nombrar los pasos antes de cenar, del baño o tumbarle, para que comprendan lo que pasará. Una imagen u olor en particular, o lo que siempre hayáis utilizado en vuestro ritual será de utilidad para despertar esa memoria de vuestra rutina.  Para los niños que ya vocalizan, pueden preguntarle que viene después de una actividad dentro de la rutina y si lo recuerdan, se les anima y agradece por recordar tan importante paso. 

  • Ajustar horarios

    de acuerdo a la dinámica familiar que suelen tener la mayor parte del año. Si os estáis despertando y durmiendo más tarde, podéis adelantar de 5 a 15 minutos cada dos o tres días, tanto por la mañana al despertar como por la noche al ir a dormir. Regular nuestro reloj interno facilita afrontar las diferentes rutinas del día, como despertar, estudiar, comer, hacer ejercicio, dormir, etc. Para los que ya están asistiendo clases, recordad adelantar la hora de dormir lo más pronto posible, esto no hará se despierten más temprano, más bien les ayudara a conciliar mas rápidamente el sueño, evitar múltiples despertares favoreciendo un sueño mas reparador.

  • Ofrecer un ambiente que les motive al descanso y relaje

    bajando cortinas o persianas una o dos horas antes de comenzar con la rutina del sueño durante los días que hay todavía mucha luz solar. La habitación también deberá estar con menos luminosidad, verificando que la temperatura esta fresca entre 18°C y 22°C. En caso de dejar una luz encendida por la noche, recordad utilizar luces amarillas o naranjas porque son las que proporcionan un mejor descanso al no interferir con la producción de la melatonina, hormona que nos ayuda a dormir. La lámpara del difusor Feather Owl o las lámpara de sal son una herramienta práctica para comenzar el ritual dentro de la habitación. 

  • Disfrutar de música suave, canciones de cuna o incluso leer

    para buscar una relajación previa a la hora de dormir. Esto significa que el uso de las pantallas de cualquier dispositivo deberían eliminarse al menos 1 hora antes de dormir para evitar que les active innecesariamente. Elegid actividades que podáis disfrutar todos, y que no supongan un esfuerzo físico. Cuentos, colores, pegatinas y puzzles son materiales  ideales para esos minutos previos a la siesta o dormir por la noche.

  • Compartir unos minutos juntos de cariño

    en vuestra rutina, ya sea al comenzar o al terminar el día. Estos momentos fortalecen lazos, crean recuerdos y a la vez relajan, ayudando a afrontar los retos del día o a dormir plácidamente durante la noche. Besos, abrazos, canciones, cuentos, mirarse a los ojos y sonreír son herramientas perfectas para compartir y disfrutar en vuestras rutinas.

 

Si ponemos en práctica estos consejos, seguro que lograremos el descanso ideal de los más pequeños de la casa y de toda la familia en esta vuelta a nuestras rutinas.

 

Gabriela García es consultora de sueño en Duerme Sonriendo. Su misión es apoyar, guiar y educar a familias en el establecimiento de hábitos saludables de sueño en niñ@s desde 0 a 6 años.

Conoce mas sobre su trabajo a través de:

Web: www.duermesonriendo.com  | Instagram: @duermesonriendo
Mail: gabriela@duermesonriendo.com  | Teléfono: +(34)600460526

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