Dispositivos electrónicos fuera de la habitación

Muchos padres piensan que el uso de las pantallas ayuda a nuestros pequeños a desconectar y relajarse al final del día. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que esta decisión puede tener graves consecuencias para la salud mental y física de los pequeños.

No solo reduce la cantidad de sueño e interrumpe el proceso de conciliar el sueño, sino que también puede afectar mucho a la calidad del mismo y, por tanto, a la capacidad de atención de tu hijo durante el día.

Privación de sueño

Se ha demostrado que los niños menores de 2 años que no ven pantallas tienen mayor cantidad y calidad de sueño que los que ven la tele habitualmente. Incluso después de cumplir los 2 años, las investigaciones demuestran que los niños que ven menos de 2 horas de TV al día suelen dormir 2 minutos más que la media.

Puede no parecer mucho a primera vista, pero con el tiempo puede suponer una hora entera de sueño perdido a la semana. Esto significa que tu hijo se estará perdiendo un importante descanso reparador, que podría provocar somnolencia diurna y dificultad para concentrarse en la escuela u otras actividades incluso más tarde, en la adolescencia.

Rutina a la hora de acostarse

La presencia de un televisor en la habitación de tu hijo puede retrasar la hora de acostarse hasta 45 minutos, debido a la mayor distracción que suponen todas las luces y sonidos procedentes de la pantalla. Esto significa que tu pequeño no tendrá suficiente sueño reparador cada noche, lo que es esencial para su crecimiento y desarrollo.

Para asegurarte de que tu hijo duerme lo suficiente, es aconsejable retirar todos los aparatos electrónicos, incluidos teléfonos y tabletas, 1- 2 horas antes de acostarse, para que pueda empezar a relajarse como parte de su rutina nocturna. La principal razón es que las luces que emiten estos dispositivos activan el cerebro e impiden se prepare para dormir reduciendo la producción de melatonina. Lo ideal es preparar la habitación con un ambiente cálido y tranquilo. Las luces de color naranja, amarillo o roja son ideales para que la iluminación invite al descanso. Además se pueden realizar actividades que no requieran esfuerzo físico como escuchar música o cuentos, invitarles a ayudar en algunas tareas domésticas tranquilas, además de realizar alguna rutina relajante antes de dormir.

#dormirsaludablemente 🙂

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Gabriela García

Hola soy Gabriela, Asesora y Coach certificada del sueño infantil. Apoyo y guío a las familias a entender el sueño de sus hijos para que descubran la importancia que tiene en su salud y bienestar y puedan conseguir hábitos de sueño saludables para toda la familia.
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