5 consejos para que tu hijo duerma bien en vacaciones

Llega el verano y como cada año, el cambio en las rutinas afecta a los más pequeños de la casa en sus hábitos de sueño. Por supuesto, si viajamos esto también modifica sus costumbres al cambiar de casa y de cama o, incluso, dormir acompañados cuando no suelen hacerlo.

Y por si todo esto fuera poco, los días son más largos y las noches más cortas, por lo que muchos se preguntan: «¿Por qué me tengo que ir a dormir, si aún es de día?»

En este artículo ofrecemos unos consejos para ayudar a que vuestros hijos tengan un descanso saludable durante las vacaciones de verano:

 

1. Intentad no dar pasos atrás por estar de vacaciones

Por ejemplo, si habéis dejado de darle la toma nocturna a vuestro bebé lactante, el chupete, u otra actividad que interfería en su descanso, no lo retoméis porque la intermitencia es desconcertante para ellos.

 

2. Recuerda las normas incluso cuando te las saltes

Esto ayuda a hacer que la ruptura de reglas resulte menos confusa y facilita retomar la rutina a la vuelta. Por ejemplo, si duerme con vosotros en la misma habitación por necesidades de alojamiento, recordadle que es algo temporal, no importa le edad del niño, ellos comprenden todo lo que se les dice.

 

3. Mete en la maleta sus cosas favoritas

La luz de noche, su peluche o incluso su mantita serán grandes aliados. Ante un cambio de escenario, rodearse de cosas con olor y tacto familiar le resultará reconfortante.

 

4. Planifica dónde dormirá

Si os vais a alojar en un hotel, pregunta con antelación si hay cunas disponibles. Si solo hay camas normales, podéis colocar su cama contra la pared para evitar caídas y poner una almohada extra en el suelo por si acaso.
Si vais a alojaros con familiares, considerad comprar una cuna plegable, es una inversión que pueden aprovechar otros niños de la familia. Y a poder ser, no cambiéis de casa durante las vacaciones. Los abuelos pueden turnarse como anfitriones por años en lugar de por semanas, con mucho menos impacto para el sueño de vuestro hijo.

 

5. Garantiza que duerma sus horas

Aunque estéis en diferente zona horaria o cambiéis los ritmos, adaptad la rutina a sus horarios en casa, incluyendo las siestas, siempre y cuando sea posible.  Dormir mal unos días no afecta tanto a sueño de un niño, pero si ves que se encuentra muy agotado, vuelve a retomar sus horarios habituales por uno o dos días.

 

¡Volved a los horarios normales tan pronto como regreséis!

 

Por regla general, cuanto mejor duerman en casa durante el año, menos probable es que sus hábitos se descontrolen en vacaciones, y más sencillo resultará retomar las buenas costumbres a la vuelta.

Si necesitáis ayuda en el proceso, no dudéis en contactar con nuestra coach del sueño os ayudará a dormir sonriendo 🙂

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